 |
Con ocasión
del centenario del municipio de Chilchota
Michoacán, celebrado el 10 de diciembre de
1991 los profesores Francisco Elisalde
García, de todos conocido y Ciro Artemio
Constantino Álvarez, originario de dicho
lugar y presidente municipal en esa fecha,
de común acuerdo y como un devoto
reconocimiento, como ellos mismos lo
afirman, determinaron hacer el escudo de
Chilchota.
El maestro Elizalde como diseñador e
investigador y el maestro Ciro como pintor,
y así desde esa fecha Chilchota cuenta con
su elegante escudo, bellamente purhepecha
que aparece claramente grabado en la
contraportada del libro del profesor Jesús
Álvarez Constantino que por cierto ese día
fue presentado en la comunidad de Chilchota. |
Ahora, como una aportación de mi parte a la cultura
de Chilchota y para una mayor comprensión del contenido
del mencionado escudo, lo publico nuevamente; pero
añadiendo, la explicación de cada una de las cuatro
partes, hecha, cabalmente por propio diseñador e
investigador.
Textualmente dice así:
Se afirma que la Heráldica es una disciplina y, como
tal, la ciencia auxiliar de la historia. Por ello
decimos que:
En este escudo del municipio de Chilchota, es por su
forma de rodela, un blasón ceremonial de defensa y
combate; es lo que los imperialistas Señores Purhepechas
llamaron ATAPU y que los artistas elaboran con hilos de
maguey muy tejidos o de maderas o pieles o de muy
resistentes urdimbres de algodón: estructura que les
daba ligereza y comodidad para la lucha.
En la actual Heráldica los emblemas con este diseño,
son propios de los Estados, Zonas Principales y antiguos
Reinos.
La participación de este Escudo de Chilchota, la
configuran cuatro cuarteles ondeados, misma que habla
del mestizaje que en el lugar se manifestó desde el
siglo XVI, en que la religión de la cañada fue
considerada puerta avanzada en la frontera Chichimeca y
luego Valle de Charaperaxeo o Valle Bermejo
La carga del Escudo es la siguiente:
En el Cuartel Primero, en campo
dorado que nos habla de riqueza material y espiritual,
trabajo, fecundidad y estirpe noble, el jeroglífico de
la Kumànchicua Khèri o casa grande que, igual que
Chilchota, preside como cede del juràmiti o señor, el
territorio expresado por otras diez porciones aledañas
que significan los territorios de San Bartolomé Uren,
San miguel Tanaquillo, San Francisco Acachuen, Santo
Tomas, San Pedro Tzopoco, San Sebastián Huancito, San
Francisco Ichan, Santa Maria Tacuro, Santa Maria
Etucuaro; (este aunque desde el año de 1906 pertenece al
municipio de Tangancicuaro) y San Juan Carapan.

En el Cuartel Segundo, en campo
de oro patinado, símbolo de antigüedad secular, el
jeroglífico nahoa de Chilchota. Palabra cuya etimología,
según el lingüista don Luis Cabrera, proviene de los
elementos verbales, Chilli que significa chile: chota,
color verde y la partícula desinencial an indicativa del
lugar. Así pues, CHILCHOTA SIGNIFICA: lugar abundoso de
chiles verdes. En idioma porhé Tzirapu. La primera
acepción es la mas aceptada debido a testimonios que
hablan de los cultivos que en gran escala se hacían de
la legumbre que servia para tributar y comerciar con los
pobladores de donde el chile no podía ser cultivado por
que urgían los plantíos de mucho agua. El campo de oro
patinado, manifiesta también, las abundantes cosechas de
trigo para la elaboración del pan, de las fuentes de
ingreso comunal que ya se menciona en documentos del
siglo XVI como lo menciona Oscar Mazin Gómez.

En el Cuartel Tercero, la
figura natural de un indígena noble que personifica en
este caso al valiente y heroico Surúndame o Sirúndame
–el tatuado- hombre de la realeza purhé a quien el rey
Sihuanhua ordeno fuera poblada la region de la cañada
antes de 1519 y con gentes de regiones vecinas como la
de Arantza. Surúndame: << este fue el que nos trajo a
este lugar de Carapan… y nos dio posesión, haciéndonos
dueños absolutos de todos los lugares…: ojos de agua,
barrancas, montes, cerritos, llanos y puso mojoneras en
contorno. (Codex Plancarte 54-55).

Es importante consignar que “en época de don Antonio
Huitziméngari y de don Francisco Tzintzincha Tangaxuán,
decía: todo lo sabia muy bien el valiente Surúndame por
que era el rey Sihuahua…” Al mismo tiempo, la figura
humana en este en este escudo, nos muestra en la diestra
el signo de su poderío y alcurnia y ordenanza y, en la
siniestra, una serpiente que es ofrenda a los dioses
pues “los porhepecha. Según Fr. Bernardino de Sahagún,
no les sacrificaban hombres a las divinidades, sino
aves, conejos y serpientes”
En el Cuartel Cuarto, en campo
azur, el jeroglífico nahoa-mixteco que representa un rió
y su cañada de contorno. Es el rió de Carapan también
llamado YORECUAHAPUNDA ANAPU – rió que genera lagunas –
y que riega todo el productivo valle. Dicha corriente
esta bordeada por los manantiales de: Ostacuaro,
Echungaricho, Cuinio sapicho, Cuinio grande, Machúparo,
Trombita, Ojo de agua de Chilchota, que benefician zonas
como las del plan de Noroto, Llano grande, Potrero
grande, La Cofradía, El Pedregal, Tiripondiro, La Otra
Banda, Chapiro y otras…

La bordura del escudo, es un arco macizo de color
bermejo, como el antiguo nombre del valle, y orlando con
sencillos hilos rojos que hablan de la unidad y de las
relaciones comunitarias en sinfín.

A modo de ornamento, lleva este escudo civil, en la
parte superior, dos flechas o pithakuecha que eran varas
de otate o de pinabete con medida de dos brazos de
largo. Dicen del espíritu invencible de la raza y ellas
significan su gallardía, generosidad y esplendor.
En la Parte Inferior de este
blasón, y como complemento, cordonería en oro y azul que
expresa la importancia de la policroma y polifacética
artesanía michoacana, misma que elogia Sahagun al
mencionar que << los antepasados, como en el presente,
eran: Los hombres buenos artesanos y las mujeres buenas
tejedoras. Como aquellas de San Bartolomé Uren que con
ello ayudaban a su hospital en el siglo XVIII.

Inserta en la anterior composición, esta la divisa o
alma del Escudo en una sola palabra porhé: ERAXAMANI
que, de acuerdo con la interpretación de Fr. Matutino
Gilberti – 1550 – significa ir derecho su camino, es
decir: Elegir siempre la vía de la rectitud en la
conducta de aplicación de la justicia, imparcialidad e
integridad, como bases de la paz y la concordia entre
nuestros pueblos.”*
|